viernes, 8 de marzo de 2013

Oikade

Men sonriendo, dei sonriendo. Nada influye, todo fluye.
Gestos altruistas ablandan mi corazón, en un mundo en que regalar un cigarro parece una enorme obra de caridad. Ingentes masas de sentimientos descoordinados amenazan con saltar. "Ha. Haha. ¡Hahahaha!" Cobardes.
Permanentes sociabilizaciones vacías nos confundieron, yooo... he tomado el mando. No estés con quien no quieras estar. Baila. Llora. ¿A quién no le gusta llorar?
-¿A quién no le gusta que le violen cinco negros?
-Calla, pertur.
Entre grandes caladas y ritmos de ragga volvemos a casa con la cartera vacía y las manos sucias. ¿Nos importa? ¿Le importará al Sol que lo tapen las nubes? Alicientes externos. ¡Já! No podrán conmigo.