sábado, 16 de febrero de 2013

Madworld. I

Año incalculable, morales en blanco e ideas preconcebidas suministradas por el estado opresor. Por las calles desfilan personajes de ficción atrapados en la realidad, descubren a cada paso que nada corresponde con sus ideales, pero al llegar a casa todo cambia. Hace ya mucho desde el momento en que que el gobierno instauró los Dispensadores. Los bomberos ya no saludan con alegría y cariño a los bebés que rescatan de coches cerrados o casas en llamas, y a las señoras ya no les importa si sus gatos se suben a los árboles, si se hacen casas entre sus raíces, o si se los come un gato más grande. Las fábricas de cámaras empezaron eliminando los efectos de color de sus aparatos, y terminaron por cerrar. No hay nada bello en una sociedad monocromática, no hay pasión en un mundo con dueños.

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