domingo, 17 de abril de 2011

Vitácora: Domingo

Las notas graves y algo tristes llegaban desde abajo, pero las cabezas de la gente no me dejaban pensar (ni ver) muy bien, por lo que intenté ordenar(me) por dentro y separar al hombretón de la sonrisa amarillenta del resto de inútiles cosas que se pueden oír bajando las escaleras del metro. Tocaba ''what a wonderful world'' con un común rasgo único, medio loco, medio cuerdo, algo feliz (cosa inexplicable) con el sombrero cargadito de monedas de euro.
Me recordaron que aquello no sería eterno (pronto de vuelta a la rutina), pero algo si que me alegraron. Malditas notas... ¡ellas si que sabían lo que es bueno!
Guardaba en mi cabeza las conversaciones mediocaptadas mirando aquelas inalcanzables joyas de las que no se cuelgan el el cuelo. Borrar, borrar, borrar... ¡céntrate, por dios!
 - ¿En que piensas?
 - ¿Eh? Euh... mierda, ¡como tiembla esto!, ¿no?
 - Si, anda, deja pasar a la señora.

Ví a muchas Courtney Loves, cosa que prefiero a ver a la mitad de Sid Vicious con los que me encontré ayer.
Mucha subida y bajada, cambiar de metro, de estación, y llegar de nuevo a casa. Salir de la rutina podía considerarse otra, aunque de una manera más discreta (y más fácil de llevar).
Y las sonrisas forzadas a cada foto no daban más de si. Pero era feliz aún sin sonreír, sin ver a ese pequeño yonki-yo que llevo dentro a cada cinco metros. La felicidad está sobrevalorada, como aplaudir en el circo. Ser feliz no está bien visto (ni mucho menos bien remunerado) por estos tiempos locos que corren. SÉ, si, SÉ que si fuera árbitro podría pagarme mis propios conciertos y mis propias camisetas, pero odio presionar a la gente, si me presionan más, bajo presión no rindo.
Y... bien, estas son las cosas que he retenío al llegar a casa después de ponerme el pijama. Atocha se ve más bonito de noche (y sin bombas ni nada).

3 comentarios:

  1. Me encanta:) te sigo guapa!
    Es normal que vivamos con John Lennon, aunque bueno... tengo trillones de idolos por ahí que también quieren un rinconcito en mi cabeza, y, obviamente lo tienen. Tus gustos y los mios son muy parecidos (L)

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  2. ¡En mi cabeza no cabe nadie más! (Queda huequito para mi romance con Morrison, pero escaso escaso)
    Gracias.

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  3. ¡Me gusta mucho tu blog! Te sigo:)

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