No se había iniciado en nada concreto
todavía, y por su semblante taciturno no creo que tuviera la más
ínfima intención de hacerlo. Miraba hacia ninguna parte con los ojos
entornados y el ceño fruncido, como con la sien vacía, la mente
ingrávida. Había llegado el momento de replantear lo ya ni
planteable, de dar otra vuelta a todo, y se había perdido en el
consigo mismo de sus utopías. “Ven,” decían algunos, “ven y
olvídate”. No comprendían hasta que punto estaba metido en el
hoyo. Para ellos era tan fácil... no eran capaces de imaginar que la
felicidad pudiera o pudiese estar tan poco al alcance de algunos,
cuando a ellos se les servía en bandeja de plata.
sábado, 17 de marzo de 2012
Spirits In The Material World (presque)
Había muerto hacía relativamente
poco; diez meses, once, doce años tal vez.Vagaba lánguido e inerte
por las estrechas calles de una moral decadente y mustia. Sus miradas
furtivas desnudaban los cimientos de las rompientes olas de un
martirio ciudadano latente, con la dicha de aquel que se había
planteado el ayudarlos a todos; sueños desmantelados por el con los
hilarantes repiqueteos de las campanas del desprecio de las sombras
de su entorno sonando de fondo y a contraviento.
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