viernes, 18 de marzo de 2011

The money will roll right in.

En esta época en que las telecomunicaciones han tomado el mando, la codicia ha roto el saco y los Borbones siguen viviendo del dinero de los contribuyentes, de nada sirven los sueños altruistas cuando el dinero te lo ha dado mamá porque a papá le llega el sueldo. No me engañas yéndote de bohemio si en cuanto me dé la vuelta irás a suplicarle a mamá que te compre las nuevas Nike mientras tu sudadera de 80€ rebosa Coca-Cola por cada costado y damos por terminada la historia. Es triste no saber, vivir tan feliz en la ignorancia, pero más triste es darse cuenta de todo, y de que no puedes hacer nada. (Y cuando crezcamos menos.) Ningún rico dejará su harén ni sus Ferraris para ir a hacerles una paella a los niños de África, seamos realistas. Esa gente que se va a la calle con su perro para dejar de consumir, esa adicción al dinero, a la fama, al petróleo y a las mujeres bonitas, si que se les puede considerar valientes. Yo no dejaría mi manta calentita de dos euros por ir a salvar a nadie. Y menos, a mi misma. Y, hablando desde un punto de vista infantil, desde abajo, creo que todo esto está podrido y que por mucho que hagan unos pocos, serán demasiado pocos los que no hagan mucho.
No puedo opinar sobre algo que no entiendo; ¡y no entiendo como podemos ser tan cafres!

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