viernes, 21 de septiembre de 2012

And if bridges gotta fall, then you'll fall too

¿Quieres sentir frío? Ven, acércate. Déjame perderte en el universo de mi gélido abrazo, en el que las cosas nunca vuelven a ser lo que eran. Déjame decirte lo precioso que estás esta noche, déjame apilarte sobre la cama con el resto de ropa sin doblar. ¿De verdad quieres sentirlo? Sube a mi torre, escala por la enredadera de pompas de jabón que exhalé entre escueto y escueto sueño insomne, donde nunca brille el sol, donde siempre mirar abajo pensando el el abrazo del abismo. Déjame contarte mi historia a través de ese beso de la muerte, ese escalofrío y esas uñas clavadas en mi espalda.

Pongamos una y mil veces la misma canción hasta saber deletrear cada acorde, hasta saber el nombre de cada poro de mi piel que se excita con el frío susurro de un altavoz vibrando y cayendo. Hecho vainilla.
Léeme mi libro preferido del que conozco cada punto, cada coma. Léemelo y hazme sentir como si fuera la primera vez. Hazme sentir que mis teorías sobre la tala indiscriminada, sobre la deforestación actual de las almas puras no eran más que delirios de una mente inconsciente en un baile constante, demasiado sumergido en una música lógica y pautada para pensar con coherencia. Volvamos a cantar al mar todas nuestras historias en forma de canción, desentonemos todo lo que podamos. Respiremos humo. ¡Seamos humo! Fluyamos como la lógica del universo, perdámonos en los mundos de una Alicia aún en casa de la oruga, demasiado colocada para perseguir a ese extraño conejo. Bailemos, bailemos, bailemos hasta que nos duelan los pies.Bailemos hasta que nuestos cuatro ojos vean como dos, nuestras cuatro manos sientan como dos, nuestras dos bocas sientan como una.
Todo es tan irreal que da miedo que se te aparezca por sorpresa, tan real que exaspera el no poder sentirlo, el no tener conciencia, el no querer saber nada de nadie. Letras con demasiado significado como para poder ser explicado, cada sílaba encajada a la perfección en su asombroso y deprimente lugar. Una vida maravillosa, sin duda, en la que versar todas sus frustraciones y delirios, en la que cumplir unos sueños pintados de una existencia aún sin demostrar, transmitidos de un género aún sin especificar. Sueños que se elevan entre el humo gris verdoso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario