Vuelvo a vivir esa mierda de días en los que no quiero decir nada, joder. ¡Quiero decirte que te quiero! Quiero pedirte que te mueras.
Cansa y cansa que siempre sea igual. Métete el puño en la boca y grita hasta llenarlo de saliva.
O aporrea algo hasta quedarte sin fuerzas y quedarte dormido. ¡SUEÑA! No tendrás que arrepentirte de tus actos, ni tampoco hacerte responsable de ellos.
- Si supieras la de veces que te he matado en sueños...
- ¿Y, que tal? ¿Fotogénico?
Quiero querer que te mueras, ¡pero es un quiero y no puedo! Si muriera yo no cambiaría nada; seguirías tan muermamente gilipollas como siempre.
Quiero escribir asdflihewbvrkjwhrgfbe a base de cabezazos y mandaros a todos a beber batido de sesos.
Dibujar un pito, garabatear la hoja, hacer una bola, tirar, fallar, recogerla, tirar, fallar, recogerla, tirar, fallar, recogerla, meterla con la mano, pensar que acabo de matar un árbol para nada, y volver a empezar.
- Que te den.
- Ayer me dijiste que me querías.
- ¡QUE TE DEN!
- ¿Mentías?
- ¿Acaso tengo cara de mala persona?
- ''Que te den''.
- ''¿Y tu tan susceptible?''
Oh, dios. ¡No es que yo tenga mala actitud, sois vosotros, que sois todos gilipollas!
No me malinterpretes, no soy mejor que tu.
¿Que cojones? ¡Claro que lo soy!
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