miércoles, 22 de diciembre de 2010

Como vuelve a empezar.

Ya estoy harta. De ti. De mi. Escribo con rabia palabras sin sentido que expresan mis heridas mal cicatrizadas que me dejaste  con tu hipócrita daga de plata, cierto día, cierto año. Parece extraño, pero, qué voy a hacer? Gritarte dulcemente? Esta es la manera más silenciosa que conozco de hacerlo. Porque, las palabras, van , vienen, resuenan y desaparecen. Son tan fáciles de decir como fáciles de olvidar. También son fáciles de ignorar. Pero, como todo, no? Las palabras no importan, se malinterpretan, y carecen de importancia. Pero, un papel, es más atrayente. No puedes interrumpir a alguien que no te está hablando, pero si expresando abiertamente sus emociones. Antes, todo funcionaba mejor. Había amores platónicos, como el de Tristán e Isolda, y no amores de eme ese ene como el de Brody e Irene, que resultó tener pene. Ahora, es todo demasiado fácil. Hemos perdido la emoción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario