Existe un lugar. Un lugar en el que las posibilidades de estar triste, bajan hasta el cero. Un lugar, en el que reír, llorar, o gritar. Todo está permitido. Un lugar en el que soltarse & decir: Aquí estoy yo, tal & como soy. Un lugar en el que perderse, un lugar en el que encontrarse. Un lugar, en que los minutos son horas, & las horas; minutos. Un lugar en el que nunca nunca nadie nadie puede decirte qué hacer, cuándo, dónde, o cómo hacerlo. En ese lugar, las cosas que suceden son completamente irrelevantes. Todas. Además de pensar que no hay que pensar, que lo más importante es dejar la mente en blanco.

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