Pero, por Dios! Deja de centrarte sólo en eso. Si, en el fondo, qué narices nos importa lo que digan los demás? Sabes perfectamente lo que vales, no hace falta que nadie te diga lo contrario. Así que, ya sabes, maquíllate, ponte los zapatos rojos, y sal a bailar. Baila, como sólo tú sabes. Y que le den al mundo !

No hay comentarios:
Publicar un comentario