Nunca piensas en los demás. Piensas en ti, en ti, en ti, en ti, en tititititititi... y, alguna vez, en tu queridísimo hijo. Siempre lo jodes todo. Jodes las cenas de navidad, y las mañanas de reyes. Todos, TODOS tenemos que adaptarnos a tu estado de ánimo, a como hayas dormido esa noche, o al estado de ánimo de tus amigas. Tenemos que saber si tienes o no ganas de discutir, para ver si tenemos que frenarte o cambiar de tema. Siempre te has creído la reina del mambo, siempre has hecho las cosas a tu manera, y has impuesto tu filosofía de vida a quien entraba en tu campo vital, que abarca los 9865208 metros de radio.
Así que deja de exagerar y de hacerlo todo mal. ¿Te digo lo que pienso? No haber tenido hijos.
¿CREES QUE ALGÚN DÍA PODRÍAS INTENTAR SER UNA MÁS, Y NO LA QUE MÁS?
No hay comentarios:
Publicar un comentario