domingo, 9 de enero de 2011

Si tu supieras...

Odio esto. Odio estar sin ti. Odio no poder sentirte cerca. Te odio. Odio pasar el día con mi amor de familia, porque es que son un cielo, rallándome por todo. Esa tarde he sido realmente feliz, y doy gracias por ello.
Pero también me culpo, por haberme evadido de la realidad durante demasiado, demasiadísimo tiempo.
¿Nadie merece esto?
Lo sé.
Pero, para eso estás tu.
Para ser el gilipollas de la acera de en frente que se entera de poco, si bien de nada. Necesito sentir la fragancia que tú emanas, eau de malsana obsesión.


Y TE DOY LAS GRACIAS, PORQUE, GRACIAS A TI, HE ENCONTRADO LA PARTE POSITIVA DEL DÍA 10.1.11.
Y, bueno, que... lo de siempre. Que os jodan, a todos. Pero, eso sí, ¡con amor, eh!

No hay comentarios:

Publicar un comentario