Un día coges y te hartas.
De escuchar las mismas sandeces de siempre de las mismas personas de siempre en el mismo sitio de siempre.
Y dices: ¡Se acabó! Mañana lo corto de raíz.
Ya, claro.
Es lo mismo que quien dice que mañana vaciamos las cervezas que quedan, o quien dice que el lunes se pone a estudiar.
¡MENTIRA!
Lo único que conseguirás (como mucho) es ir caminando decicida, con alguna vieja gloria en los oídos, a enfrentarte a tus fantasmas. ¡Perdón!: A ''enfrentarte a tus fantasmas''.
Llegarás, tirarás la mochila, verás a la misma gente de siempre, en el mismo sitio de siempre, que se te acercará, te dirá alguna tontería sin gracia (como siempre), y reirás con esa risa que ni tú te crees. Sí, la risa de siempre.
Te sentarás frente a los mismos profesores de siempre, que volverán a explicar lo mismo de cada día, y volverás a pensar: ''Mañana, si. Tal vez''.

Hola :D Ayer, cotilleando blogs encontré el tuyo. Me llamó mucho la atención, no sé... es diferente. Sí, supongo que será eso. Me he leído todos tus textos, todos, y compartimos opiniones, odias casi las mismas cosas que odio yo, y piensas lo mismo que yo. He subido este texto y otro texto tuyo también a mi blog. Espero que no te moleste, pero es que me sentía muy muy muy identificada, y no sé. Escucha, si te molesta me lo dices y ningún problema, de veras.
ResponderEliminarUn besito, y sigue escribiendo. Tus textos dan que pensar.
Seguiré si tu me lo pides.
ResponderEliminarMe acabo de emocionar (poco más) al leerlo.
¡Tengo una faaaaaaaaaan!
jajajajaja
Claro que no me molesta siempre que me avises antes.
Sigo esperando asimilar que hay alguien que lee lo que escribo y que aún encima le gusta.
¡Gracias por haberme hecho sentir mejor por un momento! :)